lunes, 14 de febrero de 2011

Los puentes de Madison


Cuando creías que el resto de la vida iba a consistir en hornear tartas de manzana y esperar la llamada semanal de los hijos, aparece el bueno de Clint y te da un revuelco al corazón...



2 comentarios:

África dijo...

Tu vas por un camino, y la vida va por otro. Bonita entrada nuria (:

Samotracia dijo...

...Y te deja una huella en el corazón para toda la vida!!