
Tengo una amiga que está sufriendo por amor o desamor, todavía no lo tiene muy claro. El caso es que su vida iba bien hasta que el tipo con el que estaba ha comenzado a actuar de forma extraña y a marcar distancias, vamos que el chico está en modo matrix. Lo de actuar de forma extraña, evidentemente, es subjetivo. Igual el chico no ha hecho nada raro, pero como en el testimonio en el que me baso es el de mi amiga, pues nos lo creeremos. Entonces ella, que lleva una racha extenuante de desencuentros con el sexo opuesto, se pregunta si se enamorará de alguien en el futuro y ya si eso que sea un amor de estos correspondidos. Yo le digo que la próxima relación no tiene porqué salir mal y ella me dice que tampoco tiene porqué salir bien. Así pues, la acumulación de desencuentros no tiene porqué desembocar en un encuentro. Asimismo la acumulación de desgracias no tiene porqué desembocar en una alegría. Sé que esto suena desesperanzador pero el destino o la suerte es un misterio del cual apenas tenemos claves… porque nadie es perfecto… y en cosas del amor ¡menos!