viernes, 11 de enero de 2013

The end (...)



"Lo malo de las despedidas es que antes de irte ya empiezas a echar de menos cosas tan nimias como una cerveza, o en este nuestro caso, una copa de vino"
Palmeras en la Nieve (Luz Gabás)

6 comentarios:

raúl dijo...

es que una copa de vino compartida, en muchas ocasiones, no es cosa nimia, en absoluto

Cé. dijo...

Echar de menos es horrible. Y acostumbrarse a hacerlo aún peor.

elinmigrantedelosversos dijo...

Yo que nunca me acostumbro a las despedidas de la gente que me importa... Supongo que será un sintoma general.

Y luego quedan esos detalles que no te importaría para nada volver a repetir, como un bucle infinito.

Besos

Laira dijo...

A veces sólo el saber que hay que despedirse ya duele. Compartir un vaso de vino con buena compañía puede ser un gran anhelo.
1 beso.

Amanecer Nocturno dijo...

Lo bueno es que luego el vino sabe mucho mejor cuando regresas :)

Forgotten words dijo...

Lo malo de las despedidas es que saben que nunca serán finales definitivos, aunque se a través de recuerdos seguiran estando en el presente...