lunes, 30 de enero de 2012

Reír a carcajadas


Mi fe en los seres humanos renace cuando compruebo su enorme capacidad de reírse de casi todo lo que les sucede. Algunos de los mejores momentos de mi vida vienen de malos tragos compartidos con amigos. Risas tras una ruptura, risas tras un despido, risas tras una situación humillante o risas tras un despido seguido de una ruptura, que ya es suficientemente humillante en sí mismo. La comedia involuntaria es un género a explorar. Hay que estar a favor de todo aquello que no queremos que suceda pero que, si estamos atentos, puede hacernos reír a carcajadas. Confiemos en el destino, porque a veces es más listo que nosotros.


http://www.youtube.com/watch?v=6CPR47NT5eE

12 comentarios:

raúl fdz pacheco dijo...

el mapa anterior es un buen ejemplo, ante la coyuntura de reír o echarse a llorar, mejor optar por la primera!

elinmigrantedelosversos dijo...

Claro que sí, que sano es aprender a reírse, y la vida es mucho más sencilla cuando se tiene sentido del humor. No merece la pena sufrir, aunque a veces no veamos otra opción. No sería justo hacerse eso a uno mismo.

P.D: Me han gustado mucho tus últimas entradas.

Mandarina dijo...

Me encanta el giro de las rupturas y los despidos...lo malo esque a veces son risas histéricas y no funcionan tan bien como las reales! (pero la son-risa que me ha sacado ha sido de verdad)

Meel Florance dijo...

Me encanto la entrada y me encanta lo qe escribis :D
besos

Lucecilla dijo...

Siempre he creído que lo mejor de la vida son las casualidades. Son las que hacen que salgan las mejores carcajadas.

La sonrisa de Hiperión dijo...

El sano ejercicio de la sonrisa permanente...

Saludos y un abrazo.

Sergio dijo...

Maravilloso. Confío en la risa y en el destino, y más sin van de la mano.

Pablo Galván dijo...

Una de las cosas que más placer me da en esta vida es reir a carcajadas, de lo que sea. Hay una frase del legendario Chaplin que dice: "No hay día más perdido que aquel en el que no hemos reido". La comparto totalmente.

Aloe dijo...

Una entrada muy apropiada... nos reímos poco y cuando lo hacemos muchas veces no lo canalizamos bien: Deberíamos ensayar frente al espejo o fijarnos en nuestra sombra, para aprender a reírnos, primero de nosotros, después... de todo aquello que tiene remedio.

Gracias una entrada reconfortante.

Beso.

kelly dijo...

Interesante entrada...

Ginebra dijo...

Pues sí, hay que reírse un poco de todo porque así alejamos lo terrible de las cosas. También tenemos que aprender a reírnos de nosotros mismos.
Los amigos son la sal de la vida, nena!
Besos

Sara O. Durán dijo...

Qué nombre tan divertido el de tu blog, me quedo por acá si me lo permites, te conozco por los buenos amigos Pitt y Pepe de Misántropo Digital, blog del que soy asidua lectora. Veo que tienes varios años, por aquí andaré en tu casa.
Un abrazo.